miércoles, 25 de agosto de 2010

DONCELLA


Demian vivía solo en el campo. Se había alejado del mundo. Bebía, tocaba su guitarra y en los ratos libres trabajaba la madera. Hace meses se había empecinado en construir una plaza mágica y su rutina paso a ser bajar el sendero, internarse en el bosque y seleccionar las mejores maderas.
Cuando logro tener la cantidad necesaria comenzó con su labor el carpintero aficionado.
Lo primero que hizo fue un banco de plaza que le llevo semanas. Lo media milimétricamente, lo lijaba y así día tras día hasta que quedo conforme con su trabajo.
Eligió un lugar en su pequeño jardín y lo dejo ahí por siempre. Ya con esta experiencia se animo a ir un poco mas allá, lo próximo seria un subí-baja.
Tras días de diseño, por fin tenía un bosquejo. Serian dos troncos rectos sostenidos por dos tijeras cortas
con mangos de goma. Estuvo toda una semana hasta terminarlo.
Después se quedo pensando que le faltaba a su plaza y decidió construir unas hamacas.
Compro cadenas brillantes, sogas rojas y planchuelas metálicas. Amuro los parantes, coloco el travesaño y dio forma a sus hamacas.
Una vez culminada su obra. Se sentó y lloro.( Una plaza sin niños, que sentido tiene esta plaza!!).

Y volvió a su rutina de beber, tocar y olvidar.

Hasta que una noche escucho el rechinar de las hamacas, abrió su ventana y vio una hermosa mujer en ellas. Le llamo la atención el blanco brillante, casi transparente de esta mujer. Es una visión pensó. Es ese whisky malo y cerró la ventana.

Pasaron los días y otra noche entrada la madrugada el mismo sonido. Abrió la ventana, esta vez no había bebido. Y otra vez ahí estaba aquella hermosa mujer en sus hamacas. Se quedo estupefacto.

-Hola
-Hola?
-No sabía que las visiones hablaran.
-Te parezco una visión?
- Por tu belleza diría que no, mis visiones siempre son mas bien trágicas.
-Me llamo Madna, me gusta tu plaza. Yo vivía acá hace 197 años y en los fresnos más altos mi padre colgaba las hamacas.
-197 que?
-Años.
-Mi padre era un terrateniente de apellido Croizal, era dueño de todas estas tierras. Yo fui asesinada a los 20 años por sus esclavos, por venganza. Me hicieron un monolito en medio del bosque ese donde sacaste la madera con las piedras mas hermosas en donde siempre corre el agua pensando que descansaría en paz.
Pero nadie sabia que nunca ame ni fui amada. Y por eso, quede varada en este terruño por siempre.

-Gracias por prestarme tu plaza.

Y se fue. Pero a partir de ese día volvió todas las noches. Golpeaba a mi ventana y se hamacaba mansamente. Me contó toda su historia. Y así se fueron las noches blandas del verano y vinieron las crudas del invierno. Fue una de esas cuando me dijo.

-Me dejas pasar, hace mucho frío.
-No sabía que los fantasmas sentían el frío.
-Un fantasma es el alma de la persona. Vos con que sentís con tu cuerpo o con tu alma?
-La verdad ambas cosas vienen bastante vaqueteadas, por lo general no siento nada.
- Bueno, se quejo. Me dejas pasar? ( siempre se quejaba )
Acomode unas mesas y la invite a pasar. Para los que no saben, mi casa es un bar con amplios ventanales. Elegimos uno y nos sentamos a ver como la helada se adueñaba del campo.

-Madna, que hermoso nombre. Justo para tan bella mujer, como si supieran.
-Siempre lo supieron, mi madre fue la mujer más hermosa de Pueblo Belgrano. Y así Salí yo.
-Y nunca tuviste novio?
-Nunca.
-Nunca te besaron? ( no sabia que los fantasmas se sonrojaran ).
-Para eso estoy acá.

Me trepe a la mesa, acerque mis labios a la ingrávida nada y la bese. Caí electrocutado en mi asiento. Cuando reaccione sugerí.

-Te gusto?
-Es raro. Como si los cables de alta tensión que cruzan el campo nos hubieran abrazado un microsegundo y soltado de repente.

Respire tranquilo. Ya había tenido bastante experiencia con mujeres, pero era la primera vez que besaba un fantasma.
Y así transcurrían los días. Madna se iba con los primeros rayos de sol y yo dormía. Me despertaba al atardecer, comía y la esperaba. Una de esas noches le dije.

-Te propongo un juego, para saber si en verdad me amas. (Se quejo otra vez.).
-Siempre pones todo a prueba!
-Es un juego nada más. Yo tengo la idea de que cuando dos personas se aman son el centro del mundo el uno para el otro. Como la tierra y el sol. Si no hubiera sol, la tierra se caería o giraría locamente.

-El juego es el siguiente. Yo estoy bebiendo este exquisito vino. Te miro a los ojos. Observo tu belleza, te amo y me perdí. Para mi ya no hay nada, vos sos mi sol. El centro de todo. Y todo lo que no sos vos esta fuera de foco. Es decir todo lo que esta detrás de tuyo, no lo veo., ni siquiera puedo imaginarlo. Ya que estoy absorto en tu belleza.
-Esto me paso una vez en la vida con una mujer y ahora me pasa con vos.
-Entendes?
-Ahora vos. Si te pregunto de que color es el cuadro que tengo a mis espaldas, me podes responder?
-No, es una mancha multicolor.
-Y Si te pregunto de que color son mis ojos.
-Del azul mas hermoso de todos, el que une los cielos con los mares.

Estamos complicados pensé y ya comenzaba a amanecer.

A partir de ese momento, todo fue mágico.

Venias, golpeabas mi ventana, te invitaba a pasar. Acariciaba tu pelo, besaba tus mejillas como si existieran
Y vos a cambio atravesabas mi pecho con tu mano, tomabas mi corazón. Lo detenías; y una paz helada se adueñaba de todo por treinta segundos, que eran toda mi eternidad.
Cuando volvía, te decía te amo. Te amo desesperadamente.
Y vos me decías yo también te amo pero soy un fantasma.

Y ahí volvíamos a la premisa predilecta del amor. Que siempre tiene algo de loco.
Que siempre tiene algo de imposible.

Y nos quedábamos callados.

Una noche viniste exultante, más hermosa que nunca. Y tus mejillas sonrojadas parecían humanas. Y al acariciar tu pelo, mis dedos se enredaban al observar tu rostro, simplemente deliraba.
Me dijiste esta noche voy a ser tu mujer.
No entendí, tampoco pregunte. Me aboque a recorrer tu cuerpo centímetro a centímetro. A robarme tus olores. A fundirme con vos, en una amalgama única e indescifrable que nos unía íntegramente.

A la mañana cuando te fuiste, una carta quedo sobre la mesa de luz. –Abrila y perdóname.

Habías negociado con tus dioses una noche para estar conmigo como mujer y te entendí, yo hubiera hecho lo mismo.
Ahora vagabas libremente por la eternidad. Porque conociste el amor.

Y yo, yo tan solo era un fantasma de carne y hueso que caminaba todas las noches por las calles de Gualeguaychu.

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